Esta mochilita me está salvando la vida!! O más bien los
nervios jeje.
El nene sigue siendo bastante llorón, aunque por lo menos ya
sé casi siempre el motivo de sus lloros (nos vamos conociendo). El problema es
que aunque sé que es lo que le pasa, me cuesta mucho satisfacer esa necesidad y
es que el peque llora casi siempre por sueño. Es muy dormilón, lo cual sería
muy bueno si no fuera porque es incapaz de conciliar el sueño solo. Cuando está
descansadito, comidito y limpito está muy contento, siendo el momento donde nos
dedica sus mejores sonrisas, las cuales se concentran en su mayoría por la
mañana, que es cuando más descansado está, pero pasada una hora empieza a estar
malhumorado (el pobrete con una hora despierto está ya hecho polvo).
Para no enrollarme mucho… solo consigue echarse la siesta en
la mochilita. Siempre intento que duerma en su cunita, lo hago de todas las
maneras posibles, relajándole con chupete, durmiéndole primero en brazos,
meneando la cuna, pero no hay manera, nos podemos tirar media hora de llantos
inconsolables que a mí me parten el corazón (porque mi chico cuando llora,
llora… llegándose a poner morado a la mínima de cambio), pero es ponerlo en la
mochilita, y el silencio vuelve a mi casa. Su cuerpecito se relaja nada mas sentirse
dentro, su respiración se hace más lenta, y menos de 2 minutos está
profundamente dormido.
En parto esto puede ser una ventaja, porque soy consciente
que muchos niños ni con mochilita se calman (al menos yo tengo esa baza), pero
no puedo evitar pensar que si persiste este gusto suyo por dormir pegado a
mamá, dentro de unos meses cuando ya no pese 5 kilos, no sé si mi espalda podrá
soportar tantas horas de peso.
Las noches son mejores, ignoro el motivo, pero parece que va
entendiendo que las noches son para dormir, por lo que a eso de las 10 u 11 nos
vamos a la cama (no sé si dije que tengo una cuna colecho), y duerme toda la
noche en su cuna (con sus múltiples despertares para comer claro).
La mochila también es una gran aliada cuando salimos a
pasear. Durante el paseíto por la calle, normalmente el peque está tranquilo en
el carrito (digo normalmente porque ya nos la ha montando alguna vez por la
calle), pero es entrar en cualquier sitio o parar de movernos y el comienza su
particular protesta. Así por lo menos me lo pongo en el “cangurito” y puedo
hacer las compras o seguir con lo que estábamos.
Es por tanto que esta ha sido la mejor compra que he hecho.
Quizás se venga en mi contra y dentro de un tiempo no sabré como quitarle este
vicio que tiene, pero los beneficios que ahora me reporta son tan grandes que
prefiero no pensarlo. Soy tan ignorante en esto de la maternidad que para que
voy a pensar en el futuro si no tengo ni idea de cómo podrá ser, por lo que
agobios los presentes, que los futuros ya vendrán.
AAHH por cierto, también probé con el el fular elástico, pero no le gusta demasiado, creo que se siente demasiado apretado y se agobia.