Durante los días en que me bajó la regla preferí no escribir, y es que no quiero que este blog se convierta en un valle de lágrimas. Durante los 2 primeros días estuve tan deprimida que hasta la más mínima conversación con un bebe de por medio hacía que se me saltaran las lágrimas.Este mes habíamos puesto todo de nuestra parte, habíamos hecho los deberes perfectos, y las gráficas eran cuanto menos esperanzadoras. Tenia la impresión de que este podía ser mi mes, pero no fue así.
Pero bueno, la suerte es que mi estado depresivo solo me dura unos dos días, ya que cuando las hormonas comienzan a normalizarse, yo comienzo a sentirme mejor, más animada. Sobretodo, y como ya comenté en otras ocasiones, porque ahora durante 15 días me olvido totalmente de mi ciclo y me centro en otras cosas (hasta que llegue de nuevo el periodo fértil y la locura de la búsqueda vuelva a entrar en mi hogar).
El caso es que ya he cumplido el año de búsqueda y ya estoy fuera de los rangos normalizados para conseguir un embarazo y eso hace que me preocupe todavía más. Me da muchísimo miedo enfrentarme a la idea de que es posible que tengamos un problema de fertilidad y de que quizás tengamos que pedir ayuda a alguna clínica. El precio de estas, las pruebas que te hacen... se me ponen los pelos de punta solo de pensarlo, pero no queda más remedio, y es posible que si para enero no haya podido salir embarazada acuda. ¿será que no hará falta? OJALA
En parte me siento enfadada conmigo misma por avergonzarme por no poder concebir. Mirad, mi familia se enteró hace muy poquitos meses de que estábamos buscando un bebe (no era partidaria de decírselo, pero como pasaba el tiempo finalmente descargué un poco de ansiedad al contárselo), y ahora soy consciente de que ellos observan cada detalle para intentar detectar un posible embarazo.
Se que están muy ilusionados, pero también se que están preocupados, ya que les pareció sorprendente que estuviese tardando tanto en conseguirlo. Es por ello que cada vez que me baja la regla yo lo oculto, me da vergüenza que sepan que de nuevo hemos vuelto a fallar, y que sus esperanzas de volver a ser abuelos de nuevo se ven frustradas.
Se que no tengo culpa de que me ocurra esto, y es por ello que me enfado.
En estos momentos poco puedo contaros, solo se me ocurre agachar la cabeza y decir "otra vez será" y por supuesto
"ALGÚN DÍA, TENDRÉ MI FINAL FELIZ".