miércoles, 30 de julio de 2014

6 meses



¡Por fin tengo un ratito para poder actualizar el blog! Estaba deseándolo puesto que en este tiempo han pesado muchas cosas con mi gordito y no quería que nada quedara en el olvido. 

Hemos llegado a los 6 meses. Desde que Adrián nació ya sabéis que estaba deseando que llegara este momento, pues fueron días bastante complicados y ahora que hemos llegado a esa cima que parecía inalcanzable puedo decir que estoy maravillada.
Hace tanto tiempo que no escribo que voy  a ir punto por punto para no liarme mucho. 
 
-          Peso:  el nene al poquito de nacer ya apuntaba maneras y no ha defraudado, a dos días de cumplir los 6 meses pesa 9,800. Empiezo a preocuparme con este tema, ya que aunque no dejan de repetirme que la lactancia materna exclusiva previene la obesidad, lo de mi niño es de campeonato… en este mes ha debido de ganar kilo y medio y eso ya es mucho para estos meses. Cargar con tanto peso (encima sigue siendo de estar la mayor parte del día en brazos) me ha causado una tendinitis en ambas rodillas, por lo que ando como una abuelita jeje

-          Dientes: ya tiene los dos dientes de abajo. Le empezaron a salir finalizando los 4 meses. Fue durillo porque por las noches se despertaba cada hora o media hora llorando, y para conciliar el sueño era una tortura, con lo que había días que sino le daba el paracetamol no dormía ni de broma. También con los primeros dientes vinieron los primeros mordiscos en las téticas, de los que uno de ellos me provoco una grieta (ilusa de mi que pensaba que jamás volvería a usar el purelan).
-          Noche: igual… de mal! Cada hora se despierta y en el mejor de los casos le doy el pecho y en un momento se vuelve a dormir. Lo que pasa es que lleva una temporada que se desvela hasta dos veces en la noche y puedo estar como una hora ojiplatica viendo como el nene hace gimnasia, canta, habla… y de nuevo en el mejor de los casos se duerme de nuevo solo…
Dependiendo de las siestas le acuesto entre las 20 y las 21:30 y a entre las 7 u 8 se despierta (puede parecer muchas horas pero entre los desvelos y os despertares se me hacen escasas).
Seguimos practicando el colecho aunque con más espacio. Visto los despertares de mi mozo, y siendo realista sobre el tiempo que compartiríamos cama, me decidí a comprar una cama de 80 para juntar a la mía. Pudimos comprar una que fuera de la misma altura que la nuestra, asi que ahora tengo más espacio… que no uso, porque el peque considera que donde mejor esta es aplastadito contra mi pecho.

-          Siestas: depende del día, ya que algunos días duerme en total unas 5 horas, otros como hoy solo 2… lo bueno es que ha dejado de echárselas de media hora, parece que está aprendiendo a enlazar mejor las fases del sueño y ya no se despierta llorando. 

-          Humor: le ha cambiado muchísimo. Ha dejado de ser el bebe llorón que era (suena duro decirlo pero es que no hacía otra cosa) a estar mucho más sonriente y simpaticón. Cuando bajamos a la calle le encantan que le vayan diciendo cosillas y derrite a la gente mostrando esos dos dientecillos. Para mi este cambio ha sido el más importante ¡por fin puedo disfrutar con el! Incluso hay días que no llora NADA!

-          Paseos: ¡¡por fin acepta un carrito!! El suyo no… pero el de sus primas si, una silla ligera… así que ya casi no usamos la mochila, lo cual es un alivio con los calores que hace y el peso que tiene. Ahora en portabebés usamos el tonga, un invento maravilloso del que hablaré más detenidamente ya que lo recomiendo muchísimo. 

-          Habilidades: ya sabe darse la vuelva, sobretodo de espaldas a tripa… el otro giro lo hace muy de vez en cuando. Sentarse también lo hace ya sin apoyo pero dura escasos segundos. Le gusta mucho ponerse de pie pero no le dejo por miedo a que se fastidie algo (rodillas, cadera…). El control de las manos cada vez es mejor y ya coordina ambas a la vez, pasándose los juguetes y todo lo que pilla de una a otra. 

-          Dieta: pues por ahora solo pecho. En la revisión de los 6 meses ya me dirán como empezar a introducir los alimentos. Miedito le tengo a los cereales y a que me lo engorden más. 

La verdad que ahora me estoy divirtiendo mucho con él, cada día es una aventura nueva  y un nuevo aprendizaje, hoy por ejemplo le dio por gritar, y lo hace de tal manera que un día estalla alguna copa que ande cerca, y así se puede pasar todo el día, este donde este.

Seguro que me olvido de alguna cosa pero ya he hecho un buen recopilatorio, que estas cosas se pierden en la memoria muy rápidamente.

sábado, 28 de junio de 2014

¡Déjalo llorar!



Que harta estoy de esa frase… no sabéis cuanto. De esa y de “se tendrá que acostumbrar”, “tienes que enseñarle”, “este niño sabe más que todos juntos”, “te está toreando”…
¡Qué hartura!

Con la próxima incorporación a la guardería todo el mundo de pronto se cree con el derecho a opinar sobre qué hacer con el niño este verano para que su entrada sea lo menos traumática posible.
En la misma guardería, el día que fui a hacer la matrícula, la directora ya me comenzó a sermonear al conocer a mi monete, ya que como es habitual en él estuvo bastante lloroncete.  Yo le estuve comentando como es el niño, la gran necesidad de contacto, su incapacidad de calmarse por sí solo, sus dificultades para dormir… ¿veredicto de la directora? Pues básicamente que si el niño era así es porque yo le he acostumbrado. 

Amo a mi hijo por encima de todas las cosas, pero no le deseo a nadie lo que yo he pasado con él durante 4 meses (como ya comenté la situación ha mejorado ya mucho). Desde que nació Adrián he hecho amistad con muchas madres de bebes de edad similar a Adrián, y ¡no señores! ¡mi nene ya nació así!

Cada día me enfadan más lo comentarios sobre lo blanda que soy, y es que en esto de la maternidad todo el mundo opina, hasta los vecinos del barrio con los cuales nunca habías cruzado palabra.
Mi niño desde que nació no ha querido ver el carrito ni en pintura, con lo que he tenido que portearlo siempre… ¡pues parece que a quien le pesa más llevarlo encima es a los demás y no a mí! Qué manía con decir que le meta en el carro y si llora ya se callará, ¡que mi niño no se acostumbra! ¡Que cuanto más llora más histérico se pone! Por las malas mi niño ni va en el carro, ni se duerme, ni se entretiene.

Ayer lei algo que me pareció la solución más sencilla, si no quieres que te critiquen y opinen no te quejes ¡nunca! Si haces ver que todo está perfecto la gente no encontrará ese hueco para clavarte esas “verdades absolutas”.
¿Todavía le llevas en la mochila? – siiiii, y me encanta llevarlo tan cerquita!.
¿Cómo duerme por la noche? – cerrando los ojos (a nadie le importa si colechamos y si el niño se despierta 12 veces cada noche).
No le dejas llorar ni un segundo – cualquier excusa es buena para cogerlo en brazos.
Darle el pecho a demanda es muy esclavo – ¡qué va! Es rápido, bonito y lo mejor es que no hay que limpiar ni esterilizar nada.

Lo que peor llevo de todo esto es que mi chico comparte un poco la forma de pensar del resto. Con lo que me paso la vida intentando hacer que entienda mi forma de ver la crianza, porque a los demás puedo ignorarlos, pero a él tengo que tenerle en cuenta.
Por ahora en casa se hace con el bebé lo que yo digo, puesto que soy la que lo cuida el 90% del tiempo… ya veremos más adelante como llegamos a un consenso… no nos adelantemos.

jueves, 12 de junio de 2014

¡Tenemos guardería!



Nos han hecho sufrir, pero por fin nos han admitido en la guardería pública. En las listas provisionales aparecimos como NO admitidos, y el disgusto fue mayúsculo cuando vimos que se había quedado en las puertas, pues era el primero en la lista de espera (ya sé que eso era buena noticia, pues teníamos probabilidades de entrar después, pero cuando te quedas a las puertas parece que molesta aun más).
Esta guarde, además de ser pública y darme más confianza (igual son tonterías mías), está al lado de mi trabajo, con lo que me da el tiempo suficiente de dejarle a las 7:30 y entrar pitando al mío. Esto también me da algo de consuelo, el saber que aunque esté trabajando le tengo cerquita.
Ayer en las listas definitivas nos confirmaron que ya estaba admitido. Parece ser que en las listas provisionales hay dos plazas guardadas por si las solicitan niños con necesidades educativas especiales, y si nadie las solicita salen para el resto y es por esto que le han cogido.

Ahora vienen los miedos… los desvelos por la noche pensando qué pasará cuando lleguemos allí el primer día y tenga que dejarle, cuando sienta que él piensa que le estoy abandonando, las preocupaciones de que pueda pasarle algo, de si está comiendo bien…
Pero lo que más me preocupa sobretodo es la hora de dormirle las siestas, ¿qué va a hacer mi angelito cuando tenga sueño y no consiga coger el sueño porque su mamá no está para ayudarlo? Una educadora y media por cada 8 bebes es muy poco como para dedicarle el tiempo que necesita para dormir. Me da pánico que me le dejen llorando y que finalmente duerma por agotamiento, porque sé a los niveles de histeria a los que puede llegar sino consigue dormir… no quiero ni pensarlo… se me parte el corazón.
He de reconocer que me he planteado coger una excedencia de un año para evitar esto, pero las cosas en mi trabajo (como casi en la mayoría) no están como para no asomar la cabeza en tanto tiempo… es un trabajo que quiero mantener puesto que además de que me gusta tiene un horario muy bueno para compaginarlo con un bebe, de 7:45 a 15:15.

Siempre dicen que lo pasamos peor las mamás que los nenes, ojala sea así…

domingo, 1 de junio de 2014

4 meses



Hoy cumples 4 meses y ya vas dejando de ser el bebito que eras. Cada día aprendes algo nuevo  y ya estás descubriendo lo maravilloso e interesante que es el mundo.
Desde hace algunas semanas ya emitías sonidos y grititos, pero en estos últimos días estas fascinado con la A, así que te la pasas cantando, sobretodo a primera hora y es que cuando te despiertas, lo primero que haces es mirar para arriba y comprobar si yo también estoy despierta (siempre me despierto antes que tu chiquitín… aunque a veces me haga la dormida jiji) y es ahí cuando me deleitas. Me encanta ver esos ojos grandes y redondos que intentan ver en la oscuridad, y que cuando ves que yo también los tengo abiertos te pongas tan alegre.

Los juguetes cada  vez te gustan más y ya estás muy hábil para mover tus bracitos y coger lo que te interesa. Algún susto me he llevado mientras comía y tú me agarrabas el plato o el mantel ¡eres rápido!. Aunque con los juguetes tienes un problema, y es que alguno de tus amiguitos te los roban y tú te quedas ojiplático viendo como otros bebes un poco más mayores te quitan hasta los calcetines.

Las carcajadas ya son parte de nuestra vida, aunque es con papa con quien más te meas de la risa, no hace falta que él te ponga ninguna cara y ya estas carcajeándote, yo para meterme con él (y con un poco de envidia lo reconozco) le digo que es porque es muy feo y te hace gracia.

Aun sigues siendo vaguete para tumbarte boca abajo, pero ya estás muy fuerte y eres capaz de levantar la cabeza apoyándote con los brazos, pero aunque eres capaz no siempre quieres y llevas a cabo el ¡hombre a tierra! hundiendo tu cara en la alfombra.

Estas rabiando con la boca, muerdes tan fuerte que a veces te muerdes tus deditos y llegas hasta gritar del daño que te haces. Decir que estás baboso es poco, porque empapas una media de 5 baberos diarios ¿será que como has crecido tan rápido también vas a ser veloz con los dientes?      

Y la gran noticia es que ¡ya no lloras tanto! De un día para otro parece que te reformaste y entendiste que no hacía falta llorar tanto para que mamá te cuidara. Esto hace que por fin estemos disfrutando de ti como tanto ansiábamos. Es verdad que todavía siguen sin gustarte los espacios con mucha gente y que no conoces, pero ¿a que bebe le gusta eso?
Otra mejoría que tiene a mamá muy contenta es que parece que ya te va gustando la teta, tanto que has decidido que el chupete no es más que una vil copia y que a ti no te la dan con queso.

La única pega que pongo son las noches… hijo vas a acabar conmigo. Sigues durmiendo de 8 a 8  de la mañana (a veces las 9) pero te despiertas cada hora. Yo te doy la teta pero te cuesta dormirte y lloras un poquito en cada despertar. ¿Quieres que te de un truco? Si quieres que mamá este a tope para jugar contigo de de día es probable que dejándola dormir un poquito más pueda hacerlo, y es que no se puede tener a mama día y noche tan disponible. 

Te quiero hijo. Feliz cumple mes.


sábado, 24 de mayo de 2014

¿A qué jugamos?



¿A qué juega un bebe de 3 meses y medio?
 Estos son los juguetes preferidos de Adrián, desde los 3 meses empezó a interesarse por ellos, lo cual fue todo un gran alivio para mí, ya que por fin ¡¡empezaba a entretenerse!! Anteriormente lo único que calmaba su llanto de aburrimiento eran los paseítos por casa, con el consecuente dolor de brazos y espalda.

Ahora me hace gracia cuando algunas mamas de bebes más pequeñitos preguntan ¿Qué hago cuando mi nene/a está despierto? ¿A qué juego con él? ¿Cómo le entretengo? No puedo evitar reírme, y es que es cierto que cuando los nenes pasan el letargo del primer mes y empiezan a estar más despiertos nos sentimos perdidos. Cuando ya empiezan a sonreír por lo menos te dan pistas o al menos te animan a continuar con el juego que te has inventado (con el cual cualquiera que te viera pensaría que eres un tontaina jeje), pero hasta entonces tienes que hacer un acto de verdadera fe pensando que aquello que haces con él realmente lo está disfrutando o simplemente atrae mínimamente su atención.

Un poquito antes de los 3 meses Adrián ya empezó a dar manotazon con sus manitas a los muñequitos que colgaban de los arcos de la alfombra de juego y la hamaca, pero todavía se aburría con bastante facilidad.
Con tres meses y medio ya consigue coger los muñequitos y llevárselos a la boca, con lo que entre que calcula, mueve la mano torpemente y realiza ensayo y error para cogerlo ya se lleva un rato, y una vez que lo coge consigo su premio! El rechupeteo! Ese es el verdadero juego! Comérselo todo.
De sus juguetes favoritos, el ratón sigue siendo el predilecto, y es que al colgar de los arcos de la alfombra y tener esos pies redondos, grandes y sonoros, cogerlo es ¡rápido, sencillo y divertidísimo!.
La pelota de goma con agujeros también es una gran opción, porque al ser ligera y fácil de agarrar, ya se la pasa de una mano a otra, la agita y lleva a la boca.
El martillo es divertido hasta para mí, ya que cuando golpeas algo hace varios soniditos y al niño le apasiona, tanto que lo utilizamos de atontador para cuando llora, ya que cesa inmediatamente su queja.

Otra cosa que le entretiene muchísimo son los cantajuegos. Los tenía descargados desde hacía bastante pero nunca se los ponía pensando que aun era muy chico para centrarse… ¡que equivocada estaba! Y es que es capaz de estar hasta media hora en su hamaca disfrutando de todas las canciones (para algunos niños esto puede parecer poco tiempo, pero en Adrián es toda una hazaña dejar libre a mamá todo ese tiempo).
Los programas de televisión normales también le gustan aunque menos. Yo sé que no es bueno que un bebe tan pequeño vea tele, pero cuando te toca un nene que no te da un segundo de paz, la opción de dejarle 10 minutillos sentado contigo mirando la tele es más que válida. Ya habrá tiempo de jugar a otras cosas cuando se interese más.

Luego por supuesto seguimos con las sesiones interminables de caretos, vocecitas, canciones y grititos. Esto sigue siendo su pasatiempo favorito, y con lo que ha echado sus primeras carcajadas.
Y para cuando esta ya mal humorado seguimos por los paseítos por la casa. Esta es la parte más cansada.

El ejercicio es su asignatura pendiente, y es que aunque es bastante fortachón, no le gusta nada que le coloquemos boca abajo. Ya es capaz de sentarse solo con un apoyo atrás (aunque acaba cayéndose de lado), también levanta mucho la cabeza cuando esta sobre su panza apoyándose sobre sus brazos, pero todo esto ha sido gracias a que se ha pasado toda su vida en brazos en vertical y porteado y no porque el vaguete haya practicado.

Por ahora esto es todo. Me encantaría que ya me prestara algo de atención cuando le leo cuentos, pero me hace el mismo caso que al perro cuando pasa por su lado, cero patatero.

¿y vuestros nenes a que juegan?