11 meses...
Esa es mi presentación, porque 11 meses antes yo no era la misma persona que soy ahora.
11 meses de búsqueda, al comienzo tranquila e ilusionada y al final desesperada, han hecho cambiar en mi, un mundo entero de valores y prioridades.
Hace 11 meses estaba centrada en mi trabajo (que me encanta) y en mis estudios (que también me encantan) y ahora ambos están relegados a un triste segundo plano, porque todos mis proyectos e ilusiones se mueren y se renuevan mes a mes.
11 meses buscando un embarazo, 11 meses buscando un hijo, 11 meses queriendo cambiar mi vida... pero también 11 meses de continuas decepciones, 11 meses esperando lo que nunca llega, 11 meses esperando que no llegue la que siempre llega.
"Desespera quien espera" y ese es mi caso.
Toda tu vida tomando precauciones, escuchando a tanta gente que te aconseja prevenir ante la gran posibilidad de un embarazo. Recuerdo tantas veces en las que he sufrido y llorado ante un descuido que creía seguro llevaría al desastre y rezando por que bajara la regla,que me resulta hasta ridículo.
Pero de pronto, y no sabes exactamente cuando ha pasado, esa gran probabilidad de quedarse embaraza se invierte, y la gran probabilidad pasa a pertenecer a la categoría de no quedar embarazada.
No se exactamente porque me he animado a escribir este blog. Me gusta expresar mis sentimientos, y las que pasan por esto ya sabrán cuantas emociones se despiertan en este proceso, pero también sabrán lo solas que se encuentran.
El dolor se lleva por dentro y no es todo lo compartido que a nosotras nos gustaría.
En mi caso, los primeros meses con la novedad, las charlas con mi pareja sobre las posibles dificultades, los sueños compartidos sobre la paternidad y el embarazo, etc eran constantes. Ahora después de casi un año, el está cansado de hablar de algo que nunca llega, y yo me siento mal si intento sacar el tema.
Así que es probable que esta sea la única vía de desahogo que me queda.
Se que somos muchas en estas circunstancias, ojala fuéramos menos, y también se que a muchas de nosotras nos gusta conocer casos de otras mujeres que están pasando por lo mismo que tú.
Antes he dicho que "desespera quien espera", pero también digo, que tendrá un final feliz. Porque así lo creo, comienzo esta andadura con la firme esperanza de que conseguiré lo que busco, y que como otras muchas han hecho conmigo, mi historia ayude a otras muchas a ilusionarse, a no abandonar, a no dejarse llevar por la desesperanza, a darse cuenta de que siempre hay luz al final del camino, y que cuando menos se lo esperen tendrán su lucecita en su interior.