domingo, 21 de diciembre de 2014

Ingresados



Con tantas itis que nos han estado rondando no sé ni porque me extraño de que esto haya pasado. El motivo de su ingreso (o mejor decir nuestro ingreso) ha sido una neumonía. 

5 días antes empezó con mucha tos y a dormir bastante peor por lo que un martes le llevé al pediatra. Allí me dijeron que tenía bronquiolitis… vaya!!!  Otra vez!! Así que comenzamos con los aerosoles. El nene se encontraba bastante bien, por lo que yo me las prometía felices pensando que la habíamos cogido prontito y se iba a recuperar divinamente.
El viernes ya empezó a recaer, aunque podía entrar dentro de la normalidad puesto que dicen que las bronquiolitis el tercer o cuarto día puede ser el peor. Pero el sábado el empeoramiento fue a más, así que el domingo nada más levantarse y comprobar que seguía sintiéndose muy enfermo y con algo de fiebre me fui a urgencias.

Han sido días terroríficos.
Al niño tuvieron que pincharle varias veces y recolocarle la vía del suero y del antibiótico varias veces, los aerosoles eran una tortura puesto que se pasaba los 15 minutos que duraban retorciéndose y gritando (¡y eso cada 4 horas!), las gafas del oxigeno no las llevaba nada bien y tardó mucho en acostumbrarse a llevarlas, y cuando por fin dejo de llorar por llevarlas se las arrancaba y de nuevo tortura para ponérselas…
Todo esto y más sumado a que ha estado todos estos días sin poder moverse. Como tenía que tener el oxigeno 24 horas y este estaba anclado a la pared, solo podíamos poner al nene de la cuna a la silla, y de la silla al sillón en nuestros brazos. Una tortura para un bebe tan pequeño que está empezando a descubrir el mundo y no quiere parar (no os imagináis la alegría que le dio volver a casa, fue muy bonito ver como corría detrás de sus juguetes).

Las noches no han sido mejor. Ya sabéis que nosotros realizamos colecho, no tanto por gusto como por necesidad. Allí dormir en la cuna era misión imposible pues se pensaba que aquello era un campo de juegos (normal…era el único sitio donde podía moverse un poco por el día) así que el carrito ha sido su cama improvisada. El problema era que al igual que en casa cada hora se despertaba y tenía que cogerle darle el pecho, volverle a dejar en el carro y estar un rato meneándole. Como yo tardo mínimo 20 minutos en volver a conciliar el sueño os podéis imaginar lo que he dormido (súmale las visitas de las enfermeras, las medicaciones, las maquinas que pitan porque dejan de funcionar…). 

En el hospital la paz, que es donde yo he estado, cuidan muy poquito a los papás. Duermes en una butaca  super incómoda, no te dan ni un triste desayuno, no te dejan usar el baño de la habitación y te dicen que vayas a uno compartido para toda la planta (esto nos lo hemos pasado por el forro mi compañera de habitación y yo… ), te ponen pegas para absolutamente todo, vamos… ¡INDIGNANTE!

Por suerte aunque entró muy malito, los antibióticos actuaron rápido y en contra a las previsiones de los médicos solo estuvo 5 días.
Yo estaba loca por salir, y no solo por la incomodidad del hospital, sino porque además estaba paranoica. El bebe con el que compartíamos habitación (coincidimos en urgencias con ellos) entró bastante mejor, y le iban a dar el alta a los 3  días de ingresar, pues ese mismo día comenzó a ponerse muy malito, ¿resultado? Había pillado en el hospital el virus más agresivo de la bronquiolitis (actualmente ellos siguen ingresados). Os podréis imaginar ahora mis ganas locas por salir de allí. 

Esta ha sido mi odisea… y solo me queda decir… ¡puñetero invierno y puñeteros virus y bacterias!

lunes, 1 de diciembre de 2014

¿Hermanos?



Parece que nos hemos puesto de acuerdo varias bloggeras para escribir sobre este tema. Será porque tenemos bebes de edades similares y cuanto llega este punto empiezas a plantearte ¿le daré más hermanos? ¿Cuándo? ¿quiero que se lleven bastantes años o por el contrario quiero que se lleven lo menos posible?.
En el caso de la diferencia de edad, ambas opciones tienen sus ventajas y sus inconvenientes. Juntarnos con dos bebes muy chiquititos a mí personalmente me pone los pelos de punta (los motivos sobra decirlos) pero es verdad que tiene que ser bonito que los hermanos se críen tan juntitos, y que además una vez pasada la etapa bebe, son niños con necesidades muy similares.
 Me pasa como a muchas de las mamás que han tenido problemas de fertilidad, tememos que si esperamos mucho para ponernos a buscar un segundo nos pueda costar tanto que acabe por pasarse nuestro momento y aunque tengo muy claro que me encantaría buscar un segundo, ahora también tengo ganas de disfrutar de mi pequeño.
Las que habéis seguido mi odisea, sabéis que los primeros meses fueron muy duros, pues mi niño lloraba día y noche. Nadie supo decirme que le pasaba... cólicos, reflujo, adaptación costosa al mundo… pero el caso es que hasta los 5 meses lo pasamos muy mal.
Ahora todo ha cambiado, y por fin estoy disfrutando a tope de la maternidad.
También es cierto que tengo la espinita clavada de poder disfrutar de un bebe, ya que con Adrián simplemente sobrevivimos a esa etapa.

Por otro lado está el papá. El todavía tiene metido el susto en el cuerpo (y eso que el trabajo más forzoso me lo lleve yo) y le atemoriza vivir otra vez lo mismo, por lo que por ahora ni se plantea el tener otro.
Además están las noches. Si por el día todo se ha normalizado y podemos disfrutar, por la noche aun todo es bastante complicado, incluso yo diría que más complicado que cuando era muy bebito. Dormimos juntitos, pero aun así continúa despertándose cada hora para pedir teta, pegar 4 chupitos y volverse a dormir (esto en las noches más tranquilas), por lo que juntarme con otro bebe que me reclame en la noche me da un poquito de miedito jeje

La guardería es otro punto en contra. Actualmente pago casi 400 euros en una pública. El año que viene serán unos 300 al no tener que pagar el plus de bebe. Imaginaos el desembolso con dos peques. Casi que no me saldría a cuenta el ir a trabajar.   

De todos modos, Como otras mamas bloggeras ya han comentado,  la búsqueda de un segundo ya se hace con más calma (al menos eso creo desde mi inexperiencia). Cuando buscaba a Adrián me aterrorizaba el hecho de no conseguir ser madre, de no vivir esta experiencia tan sumamente maravillosa. Ahora ya soy madre (Quizás en unos años, en plena búsqueda, me eche las manos a la cabeza releyendo esto).

Resumiendo, básicamente gana el NO por ahora, y el SI para dentro de un par de añitos. Quizás me pase eso que cuentan que cuanto más tiempo pase más pereza te da ponerte, pero me arriesgo,  iré haciendo lo que me pida el cuerpo. La semana que viene cumplo 31 por lo que ponerme a buscar con 33 tampoco esta tan mal. 

Las cosas nunca salen como las planeamos y con eso cuento, así que si viene antes lo recibiremos con los brazos abiertos y unas ganas locas, y si no llega, creo que aunque lo viviré mal, no será tan traumático como la primera vez.

martes, 4 de noviembre de 2014

Tiroiditis postparto



Hoy toca hablar de mi, ¡que las mamas también existimos! Os cuento lo que me ha pasado por si a alguna os sirve de algo.  

Me da una rabia tremenda que después del parto nos dejen tan abandonadas. Después del estrés físico y hormonal de un parto, de los días duros del postparto, de la lactancia, etc. Deberían chequearnos un poquito más. Que entiendo que lo primero es el bebe, pero hombre, si nosotras no estamos bien a ver quien los atiende y es que en la mayoría de los casos la ecuación “mama feliz = bebe feliz” ¡funciona!

Ya sabéis que los primeros 4 meses fueron durillos, nadie supo nunca porque, pero el nene lloraba día y noche, lo que hacía que mi descanso fuera nulo, pero yo por aquel entonces no me sentía cansada (desquiciada si… pero cansada no). Más de uno se echo las manos a la cabeza por oírme decir esto. Con dormir 3 horas yo ya me sentía descansada y no conseguía dormir más, por no hablar de lo difícil que me resultaba conciliar el sueño.
Mi hambre era desbordante. Me pasaba los días comiendo autenticas guarrerías, no podía parar de comer, pero a mí me preocupaba poco porque no ganaba ni un kilo. Yo esto lo achacaba a la lactancia y al estrés que tenía con mi pequeño lloroncete.

Cuando ya empecé a alarmarme fue sobre los 6 meses después del parto, cuando la caída de pelo era tan alarmante que tenía verdaderas calvas y la cantidad había disminuido a la mitad de lo que siempre había tenido (la suerte que tengo muchísimo pelo, sino no se que hubiera sido de mi imagen).
Fue entonces cuando decidí ir al médico y tras una analítica hormonal me diagnosticaron hipertiroidismo.
Por desgracia mi glándula llevaba mucho tiempo siendo bombardeada y al poco de ser diagnosticada de esto, pasé de hipertiroidismo a hipotiroidismo y muy probablemente para toda la vida según me ha dicho el endocrino.

Este es el patrón tipico de las tiroiditis postparto, muchas acaban curándose y volviendo a la normalidad, pero en mi caso la fase hiper duro más de 6 meses, con lo que el endrocrino tiene serias dudas de que vuelva a la normalidad.
Este post va dedicado sobretodo para las nuevas mamás. Cuando nace nuestro bebe parece que nos olvidamos completamente de nosotras, nada es más importante que nuestro hijo, pero eso no tiene que ser así, ¡buscaros un huequito y cuidaros! Yo por mi parte tengo seguro que si tengo un segundo hijo pienso acudir al médico un par de meses después de parir para que me haga una analítica que es lo mínimo después de toda la revolución hormonal después del parto y postparto, de noches sin pegar ojo, de mal comer, de estrés… de verdad que no entiendo cómo nos abandonan después de salir del hospital, “¿ya has echado al bebe?¡ Pues ahora te las apañas tu sola!”.
A mí se me ha quedado la espinita de saber que igual, de haber pillado pronto el hipertiroidismo y haber empezado pronto con la medicación, quizás mi tiroides no hubiera quedado hecha polvo y no me hubiera quedado con este regalito toda la vida.

Por suerte de la diabetes me he librado, aunque sé que en próximos embarazos volverá y muy probablemente acabaré desarrollándola con los años… definitivamente a mí los embarazos no me sientan bien jeje

Perdonad si he tenido tan abandona el blog en estos dos meses, comenzar a trabajar ha sido bastante durillo y aunque el nene ya va dando bastante tregua, yo estoy super cansada (el hipotiroidismo tampoco está ayudando). ¡Prometo estar más activa!

domingo, 31 de agosto de 2014

Malignos seres microscópicos



Acabamos de atravesar nuestra primera crisis con los virus. De verdad que no podía imaginarme a lo que me enfrentaba con un bebe bastante malito hasta que lo he vivido.

El martes pasado paso mala noche, despertándose cada hora, como es habitual en él, pero emitiendo pequeños quejidos de lamento. Cuando se despertó, como yo ya estaba con la mosca detrás de la oreja, observé que respiraba por la boca y parecía como más cansado, así que rapidito le baje al pediatra.

Efectivamente tenía algún pitido, y aunque lo habíamos cogido muy a tiempo, tenía una bronquiolitis. Hasta ahí fue todo bastante bien, comencé a darle los aerosoles y yo tan contenta de haber frenado la evolución y no llegar a peores… ilusa de mi.

Por la tarde comenzó a subir la fiebre hasta 39, con la consecuente bajada al pediatra y aumento de aerosoles, y ya desde entonces el nene no levantó cabeza hasta hoy que parece que vuelve a sonreir.

Por suerte la bronquiolitis se controló bastante bien y no llegó a mayores (conozco varios casos de ingreso hospitalario por estos motivos), pero el pobre ha estado fatal después de que los mocos empezaran a salir del pecho para alojarse en su garganta y nariz. Apenas come, apenas duerme, apenas sonríe… ayer nos asustamos mucho porque el bajón fue tremendo, hubo un momento que no conseguía abrir ni los ojos para reir, por suerte mejoró por la tarde y yo pude tranquilizarme.
Las noches han sido terroríficas. Creo que puedo compararlas con los primeros días del nene en casa, cuando apenas dormía un par de horas. Como el peque no podía respirar bien en cuanto caía dormido se asustaba y se despertaba chillando. Nos levantábamos y ahí empezaba de nuevo la odisea, volverle a dormir, volver a acostarnos y volverse a despertar chillando, así cada 15 o 20 minutos.
Por suerte, la segunda, ya a la desesperada y viendo que íbamos a tener que pasar por una noche casi en vela, probé a usar su carrito (si… ese que antes odiaba tanto) y ¡milagro! Se durmió apenas caer en el. A partir de ahí el trabajo nocturno se facilitó, ya que aunque los despertares eran casi los mismos, por lo menos en el carro no tardaba 20 minutos en dormirle, y con unos cuantos meneos caía rendido.
Así que temporalmente (espero) el colecho ha abandonado nuestras vidas, porque el nene ha decidido que tanto las noches como las siestas las pasa en su carro. Todavía alucino escribiendo esto… hace apenas dos meses parecía que lo estábamos matando metiéndole ahí.

Ahora la moda es decirme “pues vete acostumbrando porque en cuanto empiece la guarde va a tener cada dos por tres”. Pues una cosa os digo, como sean tan gordas como esta, capaz de pedirme hasta una excedencia. No me puedo creer que los catarros que se cogen en las guarderías sean de este calibre siempre… dios santo… pobres míos de ser así…

Así que si antes estaba asustada por cómo se las iba a apañar mi chiquito para dormir en la guardería, ahora estoy aterrada con esos malignos seres microscópicos, ¡los virus!

Por suerte hoy comenzamos a remontar, y parece que ya empieza a comer algo y a querer jugar. Ahora los que tenemos que recuperarnos somos los papas, que como buena familia cuando uno pilla algo, ¡lo pillamos todos!

miércoles, 30 de julio de 2014

6 meses



¡Por fin tengo un ratito para poder actualizar el blog! Estaba deseándolo puesto que en este tiempo han pesado muchas cosas con mi gordito y no quería que nada quedara en el olvido. 

Hemos llegado a los 6 meses. Desde que Adrián nació ya sabéis que estaba deseando que llegara este momento, pues fueron días bastante complicados y ahora que hemos llegado a esa cima que parecía inalcanzable puedo decir que estoy maravillada.
Hace tanto tiempo que no escribo que voy  a ir punto por punto para no liarme mucho. 
 
-          Peso:  el nene al poquito de nacer ya apuntaba maneras y no ha defraudado, a dos días de cumplir los 6 meses pesa 9,800. Empiezo a preocuparme con este tema, ya que aunque no dejan de repetirme que la lactancia materna exclusiva previene la obesidad, lo de mi niño es de campeonato… en este mes ha debido de ganar kilo y medio y eso ya es mucho para estos meses. Cargar con tanto peso (encima sigue siendo de estar la mayor parte del día en brazos) me ha causado una tendinitis en ambas rodillas, por lo que ando como una abuelita jeje

-          Dientes: ya tiene los dos dientes de abajo. Le empezaron a salir finalizando los 4 meses. Fue durillo porque por las noches se despertaba cada hora o media hora llorando, y para conciliar el sueño era una tortura, con lo que había días que sino le daba el paracetamol no dormía ni de broma. También con los primeros dientes vinieron los primeros mordiscos en las téticas, de los que uno de ellos me provoco una grieta (ilusa de mi que pensaba que jamás volvería a usar el purelan).
-          Noche: igual… de mal! Cada hora se despierta y en el mejor de los casos le doy el pecho y en un momento se vuelve a dormir. Lo que pasa es que lleva una temporada que se desvela hasta dos veces en la noche y puedo estar como una hora ojiplatica viendo como el nene hace gimnasia, canta, habla… y de nuevo en el mejor de los casos se duerme de nuevo solo…
Dependiendo de las siestas le acuesto entre las 20 y las 21:30 y a entre las 7 u 8 se despierta (puede parecer muchas horas pero entre los desvelos y os despertares se me hacen escasas).
Seguimos practicando el colecho aunque con más espacio. Visto los despertares de mi mozo, y siendo realista sobre el tiempo que compartiríamos cama, me decidí a comprar una cama de 80 para juntar a la mía. Pudimos comprar una que fuera de la misma altura que la nuestra, asi que ahora tengo más espacio… que no uso, porque el peque considera que donde mejor esta es aplastadito contra mi pecho.

-          Siestas: depende del día, ya que algunos días duerme en total unas 5 horas, otros como hoy solo 2… lo bueno es que ha dejado de echárselas de media hora, parece que está aprendiendo a enlazar mejor las fases del sueño y ya no se despierta llorando. 

-          Humor: le ha cambiado muchísimo. Ha dejado de ser el bebe llorón que era (suena duro decirlo pero es que no hacía otra cosa) a estar mucho más sonriente y simpaticón. Cuando bajamos a la calle le encantan que le vayan diciendo cosillas y derrite a la gente mostrando esos dos dientecillos. Para mi este cambio ha sido el más importante ¡por fin puedo disfrutar con el! Incluso hay días que no llora NADA!

-          Paseos: ¡¡por fin acepta un carrito!! El suyo no… pero el de sus primas si, una silla ligera… así que ya casi no usamos la mochila, lo cual es un alivio con los calores que hace y el peso que tiene. Ahora en portabebés usamos el tonga, un invento maravilloso del que hablaré más detenidamente ya que lo recomiendo muchísimo. 

-          Habilidades: ya sabe darse la vuelva, sobretodo de espaldas a tripa… el otro giro lo hace muy de vez en cuando. Sentarse también lo hace ya sin apoyo pero dura escasos segundos. Le gusta mucho ponerse de pie pero no le dejo por miedo a que se fastidie algo (rodillas, cadera…). El control de las manos cada vez es mejor y ya coordina ambas a la vez, pasándose los juguetes y todo lo que pilla de una a otra. 

-          Dieta: pues por ahora solo pecho. En la revisión de los 6 meses ya me dirán como empezar a introducir los alimentos. Miedito le tengo a los cereales y a que me lo engorden más. 

La verdad que ahora me estoy divirtiendo mucho con él, cada día es una aventura nueva  y un nuevo aprendizaje, hoy por ejemplo le dio por gritar, y lo hace de tal manera que un día estalla alguna copa que ande cerca, y así se puede pasar todo el día, este donde este.

Seguro que me olvido de alguna cosa pero ya he hecho un buen recopilatorio, que estas cosas se pierden en la memoria muy rápidamente.