lunes, 20 de enero de 2014

Primer monitoreo



Hoy fue el día de mi primer monitoreo o registro. Normalmente se tarda una media horita, donde registran principalmente la actividad cardiaca del bebe, pero en mi caso hemos tardado casi una hora, y no porque saliera mal el registro, sino porque mi bebe es tan dormilón que cada dos por tres perdían la señal del nene (menos mal que estaba tranquila y sabía que todo estaba bien, porque dejar de escuchar el corazoncito por momentos no gusta nada… esperemos que el día del parto el aparato sea algo mejor, que entonces otro gallo me cantaría si pasara esto mismo). 
Después del monitoreo y que me dijeran que todo estaba bien, he pasado a consulta donde después de valorar los niveles de azúcar me han realizado una ecografía y un tacto… sabía que los tactos dolían por comentarios de otras mamas… pero tanto??!! Es que no tienen delicadeza ninguna, normal que luego te digan que no te preocupes si sangras un poco ¡¡cuando lo raro es no sangrar!! En fin, será que yo soy muy quejica o muy princesa, pero me han rejado mal cuerpo y algo asustada para el parto jeje

Finalizando con las quejas, decir que parece que el parto todavía no será inminente ya que aun no se ha modificado nada el cuello del útero y de contracciones ando escasa. La semana que viene vuelvo y hacemos todas las pruebas de nuevo. Según me ha dicho la doctora, si el cuello esta algo modificado podrá manipularlo para acelerar las contracciones. Con esto último me he quedado un poco preocupada, ya que con la poca delicadeza de la señora a ver que pretende hacer conmigo el lunes que viene… bueno, a lo hecho pecho y a por todas!!

Esta es una fotito que me hice hace un par de días con la esperanza de ir viendo como la tripita va bajando poco a poco. La semana que viene pondré otra para ver si hay diferencia (menudo aburrimiento me gasto ya jaja).

Y poco más, ya de 38 semanas, con todo preparado, clases preparto finalizadas y solo esperando el momento que mi rey decida mostrar esa linda carita.

viernes, 17 de enero de 2014

¡Moviendo las caderas!

Pues asi que ando, ¡¡bota que bota en mi pelota!!

Esta mañana tuve mi última cita con la matrona, y aunque vio que todo estaba bien sí que me dijo que el bebe todavía estaba bastante altito, y con la cara mirando hacia mi ombligo (por lo que nos explicó la mejor posición para facilitar el parto es con su carita mirando hacia nuestra espalda). Yo tengo pocas esperanzas de que se gire, puesto que lleva así, en esa misma posición, más o menos 3 meses (mi bebe es vaguito como su papi jeje), pero estoy poniendo todo de mi parte para intentar facilitarle las cosas y que gire el cuerpecito.

¡Fíjate bebé! asi es como tienes que colocarte
Concretamente, para que se gire, tengo que realizar varias veces al día la postura del gato, o como muchas también la conocemos, la postura del perrito. A simple vista parece fácil aguantar 10 minutillos así, pero con un bebe de 3 kilos más placenta, el peso en la barriga es altamente considerable.
Para que se encaje lo ideal es caminar, pero me cuesta taaaanto andar a paso ligero (mi pobre perro pasea al mismo ritmo que una abuelita) que he optado por darle caña a la pelotita de pilates (también muy recomendada). Gracias a esta puedo menear las caderas durante mucho más tiempo que si lo hiciera de pie. A parte los botecitos también estimulan que el bebe descienda, ¡¡así que al lio!! Que no quiero dejar todo el trabajo para el día del parto.

Por lo demás todo muy bien. Anduve unos días un poco más preocupada porque sentía con menos fuerza al peque, pero la matrona me tranquilizó diciendo que es normal por el poco espacio que le queda. Por suerte lleva un par de días igual de revoltoso, y eso siempre tranquiliza a la mami.

¡¡En 3 días tengo mis primeros monitores!!   Veremos si mis ejercicios han dado fruto :D

domingo, 12 de enero de 2014

¿Qué se siente?



¿Qué se siente estando tan cerca? Esta misma pregunta me la he realizado tantas veces, que me parece imposible que haya llegado el momento de poder responderla.
Emocionalmente me siento llena. No necesito nada más en la vida. Cuando estas navidades la gente se preguntaba que quería para el año que viene, que necesitaban cambiar o mejorar, yo me di cuenta que no necesitaba nada. Ahora lo tengo todo.
Además y para sorpresa mía, estoy bastante tranquila. Todos los miedos que pensaba que iba a tener simplemente no existen.  Mi carácter, aunque nunca ha sido demasiado malo, se ha visto mejorado en un 200%, será por la felicidad, pero me es difícil entrar en bronca con mi chico, y es que todo me parece secundario si me pongo a pensar en el buen momento que estoy viviendo ¡me niego a amargarme por absolutamente nada!

Físicamente… ese es otro tema y sinceramente no lo llevo tan bien. Exceptuando los 2 primeros meses, los demás fueron muy buenos, lo cual me hacía pensar, ingenuamente, que mi último mes de embarazo sería muy llevadero y que no podría haber tanta diferencia. Pues sí que la hay. Las noches son tremendas, un ir y venir al baño propio de una viejita de 80 años (aunque creo que ni las viejitas van tanto), un dolor de espalda casi continuado, un no poder caminar por culpa de unos calambres en las ingles que me dejan paralizada, un dolor de ovarios que ocasionalmente aparece pero que es muy molesto, un estar incomoda en cualquier posición, porque si no es por el dolor de espalda, es porque al niño no le gusta esa postura y me taladra con patadas de karateca. Y por si todo esto no fuera poco ahora comienzan a aparecer las dichosas hemorroides y la acidez.
Si… lo sé… soy muy quejica jajaja siempre he dicho que soy malísima para aguantar dolores, y ahora no iba a ser menos. Siempre ando con el “AAAYYY” y el consecuente suspiro en la boca, pero… ¿y lo bien que sienta?

Por ahora aguanto bastante bien, pero es cierto que me preocupa como pueda estar de aquí a un mes en el caso de que mi bichito se espere hasta salir de cuentas.

Pero de todos modos, si hago balance de lo bueno y lo malo el lado de la balanza de lo bueno se estrella estrepitosamente. ¡¡No cambiaría esto por nada!! queda tan poco...

miércoles, 8 de enero de 2014

36 semanas



He tardado muchisimo en actualizar, y la verdad que no por falta de ganas, pero es que entre las fiestas, los médicos y lo mucho que me cuesta estar sentada delante del ordenador (la espalda ya anda quejándose mucho) me ha sido muy complicado.
Hoy he estado en el hospital para la última ecografía. Estoy en la semana 36 y creo que me la han hecho sobretodo para comprobar que el bebe no se encuentra con un peso elevado debido a mi diabetes. ¡¡Afortunadamente todo está perfecto!! Mi bebe ha dejado de estar considerado como un pequeño buda jeje es decir, ya ha perdido esa barrigota de la que tanto se reían todas las enfermeras. Lo cierto es que desde que estoy con la dieta de la diabetes el peque se ha ido normalizando en tamaño, lo cual hace que vea renovadas las energías para seguir manteniéndome firme con mi alimentación, por fin veo recompensa a tanta restricción (para una gran comilona como yo esto ya empieza a ser duro, y más después de pasar las navidades viendo a todo el mundo disfrutar comiendo).
 
Adrián está pesando a día de hoy 2 kilos 700, con lo cual de seguir a ese ritmo y aguantar hasta la semana 40 más o menos tendrá unos 3 kilos y medio. Yo por mi parte sigo engordando poquito a poquito, por ahora llevo 4  kilos en todo el embarazo, así que de seguir así no creo que pase de los 6 (otra ventaja de mi dieta, aunque no la más motivante).  

En esta cita nos ha tocado un médico muy simpático que nos ha hecho hasta una ecografía 4D, menudo subidón ver de nuevo la cara de nuestro bichito. Ahora ya hemos podido confirmar que se parecerá mucho a su papi, tiene los mismos morritos y la nariz cada vez es más parecida a la suya. Además la enfermera nos ha dicho que por lo que veía parecía que íbamos a tener un bebe muy guapetón (no veáis el orgullo de madre que me ha brotado por las venas jajaja).

En definitiva, muy contenta con la cita de hoy, y es que no podía haber ido mejor. En dos semanas voy a monitores y ya en unos días, cuando cumpla la semana 37, ¡comenzará la cuenta atrás!

En otra entrada hablaré de los achaques de este último mes… que como muchas sabréis, ¡no son pocos!



martes, 3 de diciembre de 2013

31 semanas

¡¡Conocimos un poquito de la carita de nuestro bebe!!


Y digo que solo un poquito porque solo nos dejó ver su perfil y poco más. Entre que está ya muy colocado y hacer que girara la cabeza era misión imposible y que cada vez que le enfocábamos la cara se plantaba tooooda la mano, fue casi un logro obtener alguna fotografía decente. Pero todo hay que decirlo, la culpa no fue suya sino nuestra. Ya nos habían informado de que realizarse la eco 4D a finales de la semana 30 era bastante arriesgado, y que podría ser que no viéramos nada (sumado a que mi bebe está más gordito que la media). Pero como el papa estuvo de viaje casi un mes, yo preferí esperarle e ir los dos juntos.

Fue muy bonito verlo. Ver como abría los ojos (una de las fotos esta con los ojos abiertos), como sacaba la lengua y abría la boca, como fruncía el ceño como si estuviera enfadado (normal… con la cantidad de golpecitos que le dimos para intentar que se moviera), como se agarraba esos grandes mofletes con sus deditos, etc.

La ecógrafa me volvió a decir que el nene está grande para su edad, y que se le veía bien gordito. Algo que me volvieron a confirmar en la ecografía del hospital de la semana 31, y es que mi pequeño cachetón pesa ya ¡¡1.800 gr!! Me encanta que crezca tanto y tan sanote. Ya ha bajado del percentil 93 y se encuentra en el 62, lo cual para mí es un gran alivio, aunque eso si, la barriguita sigue siendo muy interesante para su tiempo jeje ¡¡como me lo voy a pasar con esas lorcitas!! Como dicen mis amigas, será “mi pequeño buda”.

Y poco más, aquí sigo creciendo, o más bien aquí sigue creciendo mi barriga, porque yo a duras penas voy cogiendo kilos (me quedan dos meses para dar a luz y solo he subido 2 kilos y medio… ¿será que todo se lo come Adrián? Jeje), estoy controlando de nuevo la diabetes, aunque cada vez necesito ser más estricta con la comida y lo más importante de todo, ¡¡mi pequeño está perfecto!! ¿Qué más puedo pedir?

A veces, y ante la cercanía del parto, comienzo a sentir un poco de vértigo, por la nueva situación que vendrá, pero por ahora intento no pensar mucho en ello. No quiero agobiarme con cosas que ni siquiera sé si ocurrirán. Aunque a este tema tendré que dedicarle una entrada especial, algo así como “miedos ante la cercanía del parto”.
 Lo que si tengo claro es que echaré de menos mi pancita, llevar a mi niño a todos los lados y no sentirme nunca sola. La vida nunca sabes que te deparará y solo el hecho de pensar que quizás nunca busquemos el hermanito (ya sabéis, crisis, espacio, tiempo…) me produce una tremenda tristeza. Pensar que este periodo tan maravilloso que estoy viviendo puede que no se repita nunca, hace que quiera disfrutarlo al máximo.