domingo, 12 de enero de 2014

¿Qué se siente?



¿Qué se siente estando tan cerca? Esta misma pregunta me la he realizado tantas veces, que me parece imposible que haya llegado el momento de poder responderla.
Emocionalmente me siento llena. No necesito nada más en la vida. Cuando estas navidades la gente se preguntaba que quería para el año que viene, que necesitaban cambiar o mejorar, yo me di cuenta que no necesitaba nada. Ahora lo tengo todo.
Además y para sorpresa mía, estoy bastante tranquila. Todos los miedos que pensaba que iba a tener simplemente no existen.  Mi carácter, aunque nunca ha sido demasiado malo, se ha visto mejorado en un 200%, será por la felicidad, pero me es difícil entrar en bronca con mi chico, y es que todo me parece secundario si me pongo a pensar en el buen momento que estoy viviendo ¡me niego a amargarme por absolutamente nada!

Físicamente… ese es otro tema y sinceramente no lo llevo tan bien. Exceptuando los 2 primeros meses, los demás fueron muy buenos, lo cual me hacía pensar, ingenuamente, que mi último mes de embarazo sería muy llevadero y que no podría haber tanta diferencia. Pues sí que la hay. Las noches son tremendas, un ir y venir al baño propio de una viejita de 80 años (aunque creo que ni las viejitas van tanto), un dolor de espalda casi continuado, un no poder caminar por culpa de unos calambres en las ingles que me dejan paralizada, un dolor de ovarios que ocasionalmente aparece pero que es muy molesto, un estar incomoda en cualquier posición, porque si no es por el dolor de espalda, es porque al niño no le gusta esa postura y me taladra con patadas de karateca. Y por si todo esto no fuera poco ahora comienzan a aparecer las dichosas hemorroides y la acidez.
Si… lo sé… soy muy quejica jajaja siempre he dicho que soy malísima para aguantar dolores, y ahora no iba a ser menos. Siempre ando con el “AAAYYY” y el consecuente suspiro en la boca, pero… ¿y lo bien que sienta?

Por ahora aguanto bastante bien, pero es cierto que me preocupa como pueda estar de aquí a un mes en el caso de que mi bichito se espere hasta salir de cuentas.

Pero de todos modos, si hago balance de lo bueno y lo malo el lado de la balanza de lo bueno se estrella estrepitosamente. ¡¡No cambiaría esto por nada!! queda tan poco...

miércoles, 8 de enero de 2014

36 semanas



He tardado muchisimo en actualizar, y la verdad que no por falta de ganas, pero es que entre las fiestas, los médicos y lo mucho que me cuesta estar sentada delante del ordenador (la espalda ya anda quejándose mucho) me ha sido muy complicado.
Hoy he estado en el hospital para la última ecografía. Estoy en la semana 36 y creo que me la han hecho sobretodo para comprobar que el bebe no se encuentra con un peso elevado debido a mi diabetes. ¡¡Afortunadamente todo está perfecto!! Mi bebe ha dejado de estar considerado como un pequeño buda jeje es decir, ya ha perdido esa barrigota de la que tanto se reían todas las enfermeras. Lo cierto es que desde que estoy con la dieta de la diabetes el peque se ha ido normalizando en tamaño, lo cual hace que vea renovadas las energías para seguir manteniéndome firme con mi alimentación, por fin veo recompensa a tanta restricción (para una gran comilona como yo esto ya empieza a ser duro, y más después de pasar las navidades viendo a todo el mundo disfrutar comiendo).
 
Adrián está pesando a día de hoy 2 kilos 700, con lo cual de seguir a ese ritmo y aguantar hasta la semana 40 más o menos tendrá unos 3 kilos y medio. Yo por mi parte sigo engordando poquito a poquito, por ahora llevo 4  kilos en todo el embarazo, así que de seguir así no creo que pase de los 6 (otra ventaja de mi dieta, aunque no la más motivante).  

En esta cita nos ha tocado un médico muy simpático que nos ha hecho hasta una ecografía 4D, menudo subidón ver de nuevo la cara de nuestro bichito. Ahora ya hemos podido confirmar que se parecerá mucho a su papi, tiene los mismos morritos y la nariz cada vez es más parecida a la suya. Además la enfermera nos ha dicho que por lo que veía parecía que íbamos a tener un bebe muy guapetón (no veáis el orgullo de madre que me ha brotado por las venas jajaja).

En definitiva, muy contenta con la cita de hoy, y es que no podía haber ido mejor. En dos semanas voy a monitores y ya en unos días, cuando cumpla la semana 37, ¡comenzará la cuenta atrás!

En otra entrada hablaré de los achaques de este último mes… que como muchas sabréis, ¡no son pocos!



martes, 3 de diciembre de 2013

31 semanas

¡¡Conocimos un poquito de la carita de nuestro bebe!!


Y digo que solo un poquito porque solo nos dejó ver su perfil y poco más. Entre que está ya muy colocado y hacer que girara la cabeza era misión imposible y que cada vez que le enfocábamos la cara se plantaba tooooda la mano, fue casi un logro obtener alguna fotografía decente. Pero todo hay que decirlo, la culpa no fue suya sino nuestra. Ya nos habían informado de que realizarse la eco 4D a finales de la semana 30 era bastante arriesgado, y que podría ser que no viéramos nada (sumado a que mi bebe está más gordito que la media). Pero como el papa estuvo de viaje casi un mes, yo preferí esperarle e ir los dos juntos.

Fue muy bonito verlo. Ver como abría los ojos (una de las fotos esta con los ojos abiertos), como sacaba la lengua y abría la boca, como fruncía el ceño como si estuviera enfadado (normal… con la cantidad de golpecitos que le dimos para intentar que se moviera), como se agarraba esos grandes mofletes con sus deditos, etc.

La ecógrafa me volvió a decir que el nene está grande para su edad, y que se le veía bien gordito. Algo que me volvieron a confirmar en la ecografía del hospital de la semana 31, y es que mi pequeño cachetón pesa ya ¡¡1.800 gr!! Me encanta que crezca tanto y tan sanote. Ya ha bajado del percentil 93 y se encuentra en el 62, lo cual para mí es un gran alivio, aunque eso si, la barriguita sigue siendo muy interesante para su tiempo jeje ¡¡como me lo voy a pasar con esas lorcitas!! Como dicen mis amigas, será “mi pequeño buda”.

Y poco más, aquí sigo creciendo, o más bien aquí sigue creciendo mi barriga, porque yo a duras penas voy cogiendo kilos (me quedan dos meses para dar a luz y solo he subido 2 kilos y medio… ¿será que todo se lo come Adrián? Jeje), estoy controlando de nuevo la diabetes, aunque cada vez necesito ser más estricta con la comida y lo más importante de todo, ¡¡mi pequeño está perfecto!! ¿Qué más puedo pedir?

A veces, y ante la cercanía del parto, comienzo a sentir un poco de vértigo, por la nueva situación que vendrá, pero por ahora intento no pensar mucho en ello. No quiero agobiarme con cosas que ni siquiera sé si ocurrirán. Aunque a este tema tendré que dedicarle una entrada especial, algo así como “miedos ante la cercanía del parto”.
 Lo que si tengo claro es que echaré de menos mi pancita, llevar a mi niño a todos los lados y no sentirme nunca sola. La vida nunca sabes que te deparará y solo el hecho de pensar que quizás nunca busquemos el hermanito (ya sabéis, crisis, espacio, tiempo…) me produce una tremenda tristeza. Pensar que este periodo tan maravilloso que estoy viviendo puede que no se repita nunca, hace que quiera disfrutarlo al máximo.



miércoles, 13 de noviembre de 2013

Mi pequeño gran bebé

Eso es lo que parece será mi hijito cuando nazca, ¡un gran bebé! Hace una semana estuvimos en la consulta con la ginecóloga y le pedí que me dijera cuando estaba pesando ya nuestro chiquito. Como yo tengo el problema de la diabetes gestacional no puso ningún problema (sumado a que, en la privada, no van con las mismas prisas que en la seguridad social), por lo que comenzó a medir todo (cabeza, femur, abdomen...). cual fue mi sorpresa cuando nos dijo que el "pequeño" ya estaba pensando 1 kilos 300 gramos!! y solo estaba de 27 semanas!! por lo que en lineas generales se encuentra en el percentil 93 de tamaño!!.

En un principio me quedé bastante preocupada porque pensé que su tamaño estaba provocado por mi diabetes, pero parece ser que no, puesto que el nene está creciendo de manera proporcionada en todo su cuerpo, tanto la cabeza como el abdomen y el femur tiene un percentil muy alto. Nunca me esperé que por genética fuera yo a tener a un bebe grande, porque ni somos extremadamente altos (yo mido 1,64 y mi novio alrededor del 1,77) ni en mi familia hay casos de bebés grandotes.
La doctora me relajó diciendo que aunque estaba bastante más grande de lo normal, todo se veía estupendamente y que no debía preocuparme, aunque si me dijo que deberíamos seguir vigilando este tamaño por la posibilidad de hacer alguna dieta (que dieta??? si yo aún casi no he cogido ni un kilo en el embarazo??).

Ahora mis miedos han comenzado, ¿miedo a qué? ¡al parto por supuesto!. Estaba muy tranquila con este tema, e incluso animada (ingenuidad de primeriza jeje), pero ahora le empiezo a tener pavor. Pensar que puedo tener un bebe mayor de 4´5 kilos y tener dificultades en el parto me aterra. No es por el dolor, sino el pensar que de ser tan grande (su cabecita tiene también un percentil por encima de 90) no pueda pasar y tengan que usar "otros recursos"... se oyen tantas cosas.
Pero bueno, he decidido dejarle tiempo al tiempo y esperar a ver como va evolucionando.

Además, justo después de que me dieran la noticia, mi diabetes comenzó a descompensarse. Me dijeron que sería normal que a medida que avanzara el embarazo mis niveles de azucar comenzaran a subir más de lo normal, y eso es justo lo que me está pasando. ¡Pero yo no puedo permitir pasarme ni un pelo! imaginaos, si el niño ya es grande de por si, como yo no controle super bien el azucar, cuando nazca se va a salir de la tabla de los percentiles normales.
Yo por el momento estoy controlando más aun la comida y dando grandes paseos con el perro a marchas bien forzadas. Más no puedo hacer.

Bueno ya os iré contando como va creciendo mi campeón, por ahora os dejo una fotito mia de la semana pasada ¡que gran panza! ¡sigue creciendo asi!

Nunca pensé que lo diría pero... ¡¡me encanta mi barrigón!!

¡Por cierto! se me olvidaba, ¡ya estoy de baja laboral! ha costado conseguirla, porque al ser embarazo de riesgo ponen muchos más problemas para darla (menudas cosas tiene la vida...), pero con mandarles un informe mensual del médico donde dice que todo sigue dentro de la normalidad les vale. Puuufff menudo desahogo!!

lunes, 4 de noviembre de 2013

semana 27

LLegamos a la semana 27!!




Me encanta este dibujo porque me siento super identificada con el… o más bien siento que mi bebe se identifica perfectamente con él. Desde hace ya casi un mes, el bebito esta siempre boca abajo con las piernitas apuntando hacia el ombligo. Unos días lo noto más encajado, y es en esos cuando más pesada me siento por la presión que ejerce. Ayer mismamente necesitaba ir a hacer pis cada 30 minutos (a no ser que me acostara, que así duro hora y media uuuuaaaauuu jaja).

Las pataditas son constantes por la zona del ombligo, sobre todo del lado izquierdo. Me encanta acostarme del lado derecho y colocar mi mano sobre el izquierdo. Sentir como se desliza a través de tripa, como se estira y toca ambos laterales de la panza a la vez… es tan maravilloso e indescriptible, que cuando un día está dormilón lo echo muchísimo de menos. Este bebe me tiene enamorada.

El papa también lo adora. Nunca pensé que pudiera estar tan implicado con su hijito antes de nacer, y es que a muchos hombres parece costarles hacerse a la idea, pero mi chico ya siente un gran amor hacia él. Todos los días pregunta por él, todos los días le habla, todos los días toca mi panza para sentirlo, todos los días hace planes de futuro para los tres… no puedo pedir más.
Ayer mismo se fue un mes para ver a su familia a Brasil (animado por mi claro, que si por él hubiera sido no se iba dejándome aquí),  y es que con tantos tratamientos, hace ya casi 3 años que no va y quería que se sintiera fuerte y sin añoranzas para cuando naciera nuestro bebe. El caso es que bromeando con él le pregunté a quien echaría más de menos, si a mí o a nuestro peque, y para gran sorpresa mía contesto muy serio que a los dos. Yo me hice la ofendida, y le reprendí puesto que a mí me conocía de muchos más años, pero él no dio su brazo a torcer. Lo cierto es que me encantó esa respuesta. Sé que una de las cosas que más me emocionará será ver a mis dos amores juntos.

¿Por lo demás? Finalmente fui al hospital por lo de las contracciones, ya que comencé a preocuparme por haber podido dilatar. En el hospital me trataron super bien, me hicieron una ecografía completísima (aprovechando que tenían estudiantes), me midieron el cuello del útero (que sigue siendo largo) y me pusieron a monitores para ver si tenía contracciones en ese momento. Gracias a dios todo estaba super bien, y yo me quede mil veces más tranquila. Eso sí, me dijeron que probablemente las contracciones fueran a más a medida que avanzara el embarazo, por lo que necesito llevar una vida muy tranquila. Pocos excesos, y si veo que comienzan más reposo (a no ser que sean muchas y deba volver al hospital claro).

Sobre mi baja laboral, aun estoy a la espera de que me llame mi aseguradora para entregar los papales y firmar la baja, pero parece que todo marcha bien puesto que ya tengo el informe del médico del seguro afirmando que no puedo trabajar. Crucemos los dedos y que todo sea muy rapidito.

jueves, 24 de octubre de 2013

Contracciones de braxton hicks


Dichosas contracciones que me están trayendo por el camino de la amargura. Desde hace ya algunas semanas vengo notándolas, sobretodo cuando estaba mucho rato sentada y me levantaba, pero ilusa de mi pensaba que era el bebe que se atravesaba y me hacía sentir esa sensación momentánea de tripa dura. Ahora ya sé que la culpa no es del bebe, sino que son estas contracciones de práctica, que ya sé que en principio no son peligrosas y que son super comunes, pero yo no puedo evitar obsesionarme con ellas, sobretodo porque en estas dos semanas han sido muy frecuentes, diariamente puedo llegar a sentir unas 10 o 15.

 
La semana pasada acudí a la matrona para contarle esto que me estaba pasando y me dijo que debía reducir el ritmo, porque esto ocurre (el aumento en la frecuencia de estas) porque el cuerpo está avisando de que te estás pasando. La verdad que yo tampoco tengo una vida super activa, es cierto que continuo trabajando, pero allí me cuidan mucho y puedo estar mucho tiempo sentada… pero parece que cada cuerpo es diferente y el mío es muy quejica. Por suerte esta semana que entra comienzo a gestionar mi baja laboral, la cual me ha pillado muy de sorpresa porque han aprobado hace apenas un mes los de riesgos laborales de mi empresa, la baja a todas las trabajadoras embarazadas a partir de la semana 26. Crucemos los dedos porque salga todo bien y pueda quedarme en casa descansando, porque es cierto que de la única manera que consigo que se me pasen es tumbándome de lado.

Reconozco que con este tema soy bastante alarmista, ya que dos personas muy cercanas mías tuvieron amenazas de parto prematuro sobre estas semanas (uno de ellos lo viví muy de cerca pues eran mis sobrinas las que querían adelantarse), así que prefiero pecar de obsesiva.

Por lo demás todo muy bien. Estoy en la semana 25, casi en la 26 y mi tripilla sigue creciendo mucho. Por las tardes, sobretodo los días que tengo que trabajar, la siento super pesada y tirante, pero con un poquito de cremita y reposo se soluciona. Mi bebito cada día se mueve más y ya comienza a hacerme algo de daño, sobretodo cuando me patea por la zona del cérvix. Ayer ya pude notar cómo iba recorriendo un  lado de mi tripa (hasta ahora solo notaba y veía los golpes). Mi chiquito cada vez tiene menos hueco y eso es genial!!

Las noches siguen siendo buenas, ni rastro de insomnio e incluso hay una mejora en las visitas al baño, las cuales se han reducido muy considerablemente. Eso si… por las mañanas no hay quien me levante, y eso que siempre he sido buena madrugadora, ahora levantarme de la cama a las 6:30 ahora es toda una proeza.

Y la diabetes, pues bastante controlada, algún día con alguna subida y bajada de azúcar, pero son los menos (¡como echo de menos un buen bollito! Ñam ñam).

En líneas generales… aunque un poco intranquila sigo FELIZ!!!

¡¡Seguimos recorriendo semanas!!

lunes, 14 de octubre de 2013

¡Que cómodo vas a estar pequeñín!

Comienzo a volverme loca, si... nunca he sido una compradora compulsiva pero en lo que respecta a mi chiquitín necesito a alguien que me pare los pies. La última vez que se me fue la cabeza estaba con mi novio, y pensé que quizás el pudiera ponerme los pies en la tierra, pero lejos de esto, me siguió animando a que comprara todo lo que quisiera, instándome a disfrutar de cada momento y de cada trapito. Más adelante haré una selección de esa minúscula ropita, aunque me es dificil elegir la favorita.

Por ahora os voy adelantando el carrito, ¡por fin me decidí! que decisión más complicada... pero gracias a las facilidades que me dio la tienda pude decantarme por este modelo de bebeconfort, el "new loola". Elegí este trio porque es un modelo bastante bonito de plegado tipo paragüas (mi coche no es muy grande y necesito facilidades en este sentido). Lo único que me echaba para atrás eran los colores, pero siendo un poquito pesada conseguí llevarme cada parte del carrito de un color diferente.
Estos son:
Esta es la sillita, para cuando el nene sea un poquito más mayor.
Según lei este modelo es una versión mejorada de la antigua versión loola. Opiniones hay de todo tipo, pero en general son bastantes buenas. 













El maxi cosi me encantó en este color!! además viene con la base isofix para el coche, la cual me pareció super comoda a la hora de meter al niño al coche. Además cuando necesitemos comprar la silla de coche para más mayorcito ya tendremos la mitad de la silla pagada, ya que la base isofix de este maxi cosi vale para otras sillas.



 


Y en el capazo me decanté por este color más simple, ya que el resto o era super cantoso o muy sobrio, asi que el negro de toda la vida. 

Bueno, solo espero que el carrito salga bueno y sobretodo que este muuuy comodón.

¡Una cosa menos en la que pensar!








domingo, 6 de octubre de 2013

Diabetes gestacional


Menudo lio de médicos estoy teniendo estos días, estoy tan cansada de ir y venir que hasta he tenido que pedir algún día libre en el trabajo para poder con todo.
Os cuento, anteriormente no os había comentado que la curva corta para medir el azúcar (la de una hora) me había salido alterada, ya que en el fondo tenía la esperanza que todo quedara en un susto, pero desgraciadamente no fue así, y la curva larga confirmó lo que anteriormente algún endocrino ya me había adelantado que ocurriría en un futuro embarazo (llevo sufriendo hipoglucemias diarias algunos años, y con todos los antecedentes de diabetes en mi familia era blanco y en botella). Así que en estas estamos, diagnóstico de diabetes gestacional.

Según lo que me explicó la doctora, en el embarazo se produce una serie de hormonas que interfieren en la función de la insulina, por lo que el azúcar tiende a subir y producir las llamadas hiperglucemias. Pero afortunadamente esto no ocurre en la mayoría de las mujeres, ya que lo que hace el cuerpo es producir más insulina para así compensar los niveles de azúcar en sangre.
Desgraciadamente un pequeño porcentaje no consigue producir suficiente insulina, provocando así la conocidísima diabetes gestacional (que en casi todos los casos desaparece una vez que se ha dado a luz).

Pues bien, yo me encuentro en este porcentaje. ¿Qué hacer? En mi caso sigo tomando mi medicación para el azúcar, una dieta cero azúcar, no muy alta en hidratos de carbono, cuidando las cantidades, y la utilización de un glucómetro, al cual vivo pegada pues debo vigilarme las cantidades de azúcar antes y después de las comidas, con un total de 6 pinchacitos diarios.
Personalmente creo que con esto voy a conseguir que todo marche bien, pues con esta dieta son pocas las veces que me sube (con lo que tengo que lidiar de nuevo son con las temidas bajadas de azúcar, que al comer menor cantidad vuelven a darme diariamente).

 ¿Qué le puede ocurrir al bebe de no controlar el azúcar? Entre otras cosas, que engorde demasiado dentro de la tripita con los consecuentes problemas que ello genera. Pero eso es algo que a mi pequeño no le va a ocurrir, porque su mami se está cuidando muy mucho por y para él.

 

¿Como consuelo? Que después de dar a luz me voy a quedar incluso mejor que antes jaja y es que a casi ya 6 meses de embarazo no he cogido ningún kilo (los tres primeros meses con las nauseas adelgacé), con lo que ahora con esta dieta tan estricta me parece a mí que subir kilos va a convertirse en una tarea imposible.

yo siempre he sido de muy buen comer, y siempre pensé que cuando me quedara embarazada sería de las que engordaría 25 kilos, pero todo indica que no, primero por las buenas (creo que Adrián se ha quedado para él todo lo que yo he estado comiendo) y ahora por las malas.

 ¡¡Por lo demás todo sigue perfecto!! Cada día con más tripita, y cada día más contenta de lucir ese baloncito que tengo por panza.