Madre mía, que nervios pasé hasta que recogí los resultados
del triple screening. Yo en el fondo sabia que todo iba a salir bien, pero
necesitaba que me lo confirmaran. Cuando llegué a la consulta el corazón
parecía que se me iba a salir del pecho (de hecho al tomarme la tensión vi como
la frecuencia cardiaca estaba en 130 jaja). Y cuando dijo que todo estaba
correcto, y que no había riesgos por fin pude descansar aliviada.
Anteriormente dije, que si todo salía bien en esta prueba me
quedaría ya tranquila y empezaría a disfrutar del embarazo, pero finalmente
parece que nada es suficiente. Después de la consulta comencé a preocuparme por
el hecho de que en la anterior ecografía no le vi moverse. Sé que es una
tontería, que el pobrecito estaría durmiendo tan pancho, pero los pensamientos
negativos ahí están, ¡qué difícil lidiar con ellos! Total, que estoy deseando
que llegue el lunes y poder verle de nuevo, a ser posible pegando graaaaandes
patadas que dejen a mami super tranquila.
El lunes que viene ya estaré de 15 semanas, y de ese tiempo
y con bastante suerte igual pueden aventurarse a decirme si es niño o niña.
Todos estamos deseando saberlo, sobretodo su papi, que está como loco con
ponerse con su habitación (pintarla, comprar algún mueble…).
Yo siempre he tenido la intuición de que será niño, pero siempre
sueño que es niña… ¿Qué será? Desde siempre he tenido preferencia por las niñas
(sumado a que mis sobrinas son trillizas de 2 añitos y medio y no os cuento el
dineral que me ahorraría en ropita), pero lo cierto es que ahora me da bastante
igual, le quiero tanto que sea lo que sea para mi va a ser la mejor opción.
Bueno, espero que para la siguiente entrada tenga novedades
y pueda contaros de qué color pintare la habitación ¿rosa o azul?
Un besazo!




